Pequeños instantes eternos e irrecuperables

Me encuentro a gusto donde estoy, cuándo estoy. Me gusta lo que está pasando y no siento la necesidad de retroceder en el tiempo, quizá solo de acelerarlo un poco, demasiadas ganas por entrar en la academia de policía.
Pero, ¿sabes qué? Hoy me he levantado de una siesta de tres horas creyendo que el presente era 2011 durante al menos tres segundos. Y cuando me he dado cuenta de cuánto había pasado, una pequeña parte de mi ha deseado que durante solo un día, a la mañana siguiente fuese al instituto sabiendo que estoy reviviendo el pasado, para poder apreciar lo que aquellos días me dieron.

Fue una experiencia como cualquier otra y no la reviviría de nuevo por nada del mundo, pero me gustaría volver a uno de esos días donde a tercera, o quizá cuarta hora (creo recordar que algún día sexta) tocaba psicología.
¿Sabes? Ni tan siquiera alargarlo, solo esa hora y nunca más, bueno, y el camino a casa andando para pensar, en aquella época ni había tocado un volante.

Creo que odiaba el instituto y cuando lo recuerde de mayor lo único que podré visualizar serán a Isabel Lorenzo diciéndome que creía en mi, a mis amigos rodeando mi mesa pegándose y a la chica con los vaqueros rotos y la sonrisa radiante golpeándome con el codo en un alarde de valentía en la clase de psicología.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s